Los tacones son puntos de alta presión que requieren una estabilidad absoluta. Un tacón flojo o una tapa desgastada pueden provocar accidentes o deformar el cambrillón (la columna vertebral del zapato). En klanver, tratamos cada par con la precisión técnica que exige la seguridad del usuario.

Componentes que sustituimos con frecuencia
- Tapetas de poliuretano: La pieza de contacto con el suelo. Las nuestras son de alta densidad para minimizar el ruido al caminar y maximizar la duración.
- Forrado de tacones: Si el cuero que cubre el tacón se ha rasgado con las rejillas o piedras, lo sustituimos por piel nueva igualando la textura original.
- Refuerzo de fijación: Aseguramos la unión del tacón con la planta mediante tornillería interna de acero si detectamos cualquier oscilación.
Checklist de seguridad del tacón
- ¿El tacón se balancea al presionar con la mano?
- ¿La tapa está desgastada hasta llegar al clavo interno?
- ¿El forro de piel presenta cortes que dejan ver el plástico inferior?
- ¿Siente que el pie se vence hacia un lado al caminar?
Si la respuesta es positiva en cualquiera de estos puntos, una intervención técnica en nuestro taller de Lisboa es urgente para evitar daños mayores en la estructura del calzado.
